viernes 27 de febrero de 2009

Semanita de descanso

Ya sé que son raras, pero la semana que viene tengo vacaciones, de esos días que te medio dan y no sabes donde colocar, así que me voy mañana a Córdoba (sí alguien me quiere dar paseos, sacarme a tomar cañas, yo me dejo, no conozco a nadie allí para salir, voy a ver a la familia).
Me van a venir bien, llevo una temporada apática, incluso el blog lo tengo abandonado. Es de esas fases en las que quieres dar un giro a tu vida y no sabes como, o no sabes cuando elegir el momento, porque no tienes claro cuando arriesgar para conseguir tus proyectos, y ves que nunca llega el momento y eso en el fondo frusta.
En fin... que voy a desconetar, y como el sur es como mi segunda casa, creo que más agusto no voy a poder estar.
Lo del capítulo anterior: mi amiga después de 3 semanas me escribió un mísero mensaje para decirme que no me había podido llamar antes, que le gustaría hablar conmigo... puag! puag! lamentablemente falsa y sobre todo, con muy poca clase (me escribe un sms y no llama).
Hoy por hoy, marte no vive en venus en mi corazón, así que será en otro momento la reconciliación.
Un beso a todas, y lo dicho, si alguien que esté por Córdoba me quiere sacar un poquillo, yo agradecida.

viernes 13 de febrero de 2009

Las cosas a la cara

Desde hace un tiempo he cambiado, ya no me guardo las cosas y le digo lo que opino de la gente a la cara así como los sentimientos que ellos me producen. Eso por supuesto no es bien llevado por mucha gente, sobretodo cuando el sentimiento que en mí producen no es precisamente positivo.
Hace unos días cogí por banda a una de "mis amigas" (porque eso me ha vendido) la cual es lesbiana en mi trabajo y siempre me ha pedido discrección, igual que yo a ella, pero llegó el día en que ella supuestamente dijo que ya estaba harta y que abría las puertas de su armario a espuertas. Eso, por desgracia en el mundo que vivimos, ha hecho que hablen a sus espaldas y no precisamente de una forma muy tolerante, y ahora le pesa...
Y aquí aparezco yo, le preguntaron sobre mí, y le faltó tiempo para contar mi vida y mishazañas, cosa de la que me enteré, y sobre la que me mintió contándome una historia rocambolesca, que sólo lo corroboró... (¿sólo?) porque ella nunca haría eso (JA).
Yo le dije lo que pensaba, cuando ha podido se ha recreado en algo que ella me pidió a mí en su día, y fuera de mi trabajo me da lo mismo, pero me parece muy rastrero por no ser sentirse sola en su sentimiento airear la vida de los demás.
Con amigas así quien necesita enemigas.
Feliz San Valentín.