Como recordaréis volví de Barcelona el sábado, pues bien el martes me volvieron a llamar como que me ofrecían una cosa interesante para mí, y me volví a ir esa misma tarde para volver el viernes, así, que tras otros 3 días allí, por fin he vuelto a casa, y por favor ya no me quiero mover de Zaragoza hasta Agosto, porque llevo un descontrol de mi vida, mis pensamientos y de todo que no me ubico.
La semana, normal trabajando y con poca acción, así que volví al hogar con ganas de dar una vueltita con mis amigos. El Guapo me abanonó, ya que se ha echado un medio ligue que no es de la capital y se fué a su pueblo, y bueno allí salí yo con mis amigas. La verdad que la noche muy muy divertida.
Había venido una chica catalana, la cual tenía mal de desamores y había que emparejarla con alguien, y quién mejor que yo para esas lindes (aunque ya esté de capa caida, y e apetezca menos salir y ponerme de palique con nadie) y bueno la chica no ligó pero se fué con la autoestima subida porque estuvo toda la noche hablando con la que le gustaba... yo la verdad que ahí las dejé y me fui a dormir porque estoy ya muy mayor.
Por lo demás me debí apuntar a un grupo de deporte gay, creo, porque tampoco me acuerdo bien, y no sé ni a que tengo que jugar ni si iré ya que, atlética y deportista mucho mucho no soy, pero bueno, puede ser un entretenimiento para el verano. Así que para celebrar que teníamos equipo, los amigos (6) nos dedicamos a hacer una ronda de chupitos por todos los bares (y que acabó con mi estómago o con mi intestino, porque me empezaron unos retortijones que no podía con ellos) y a gritar EQUIIIIIIIIIIIIIIIIIIPOOOOOOOOOOOO antes de beberlo, ante la cara de... "Estos frikis que hacen" de un amplio sector de nuestro querido y tolerante mundo gay.
Así que si alguien vió tan solero espectáculo, ahí estaba yo.